¿Qué es el té matcha?

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Ana

Hola Javier, ¿Qué es el té matcha? Me gustaría saber su procedencia, sus bondades y como utilizarlo. Un saludo y gracias. (Ana)

Hola Ana,

 

El té matcha es un tipo de té verde molido, que se obtiene de las hojas de la planta Camellia sinensis.

Es oriundo de China, aunque a partir del siglo XII, y gracias a los monjes budistas, se introdujo en Japón, dónde ganó mucha popularidad y arraigó fuertemente. A día de hoy, el té matcha continúa formando parte de la ceremonia tradicional del té japonesa, y produciéndose principalmente en la región de Uji, en Kioto.

 

Este tipo de té se caracteriza por ciertas particularidades; entre ellas, su producción. Para que las hojas obtengan un color verde oscuro, durante las últimas semanas de su cultivo, éstas se mantienen a la sombra. Este tipo de producción, entre otras cosas favorecerá una mayor síntesis de polifenoles antioxidantes, y una menor de cafeína.

 

Tras su recolección, se dejan secar las hojas en una superficie plana, dando como resultado lo que se llama “te tencha”. Para obtener el té matcha, se retira el tallo y se muelen estas hojas secas (te tencha), hasta obtener una textura de polvo, y de un color verde intenso.

 

A pesar de que el té matcha actualmente se incluye en multitud de preparaciones, sobre todo de tipo postre (galletas, helados, pasteles, etc.), su verdadero potencial sigue siendo en forma de infusión. Para prepararlo, primero se pasa por un tamiz para eliminar los grumos, y posteriormente se sirve una cucharadita pequeña en un cuenco de cerámica, donde se añadirá agua caliente (sin hervir, a unos 70-80 ºC). A continuación, se agita y deja reposar unos 2 minutos.

 

El resultado es un té de sabor intenso, ligeramente amargo, y que suele acompañarse con edulcorantes o leche, aunque no se recomienda si se quieren apreciar bien todos sus matices.

 

En relación a la salud, no son pocos los beneficios que se le atribuyen al té, y concretamente a esta variedad, más rica en algunos antioxidantes.

 

Centrándonos, el té verde contiene un tipo de polifenoles antioxidantes denominados catequinas, y de las cuáles, en el té matcha se han encontrado en concentraciones de entre 3 y 137 veces superiores a otros tés verdes convencionales. En concreto, de epigalocatequina galato 1. Este tipo de compuestos son los que a priori sostienen la mayor parte de las alegaciones que se hacen sobre el té y sus efectos sobre la salud, aunque también se han estudiado otros como la cafeína o la L-teanina.

 

A pesar de que no son muchos los estudios que se han hecho centrados en esta variedad de té, si se ha estudiado el efecto de las catequinas, la cafeína y la L-teanina, en el té verde convencional sobre distintas afecciones.

 

Concretamente, por su posible efecto de disminuir colesterol total y LDL, sin alterar el HDL (bueno) 2; el aumento de la oxidación grasa durante el ejercicio de intensidad moderada 3; en la prevención de la obesidad 4; o en el estado de alerta y atención 5,6, entre otros.

 

Sin embargo, todavía no existen datos realmente concluyentes.

 

La Colaboración Cochrane, una de las entidades internacionales referentes en evidencia científica, realizó una revisión en 2012 titulada: “Té verde para la pérdida de peso y el mantenimiento del peso en adultos con sobrepeso u obesidad”; concluyendo lo siguiente:

 

Las preparaciones de té verde parecen inducir una pérdida de peso pequeña, estadísticamente no significativa, en adultos con sobrepeso u obesos. Debido a que la cantidad de pérdida de peso es pequeña, no es probable que sea clínicamente importante. El té verde no tuvo efectos significativos sobre el mantenimiento de la pérdida de peso. De los estudios que registraron información sobre los eventos adversos, sólo dos identificaron un evento adverso que necesitó hospitalización. Los eventos adversos restantes se consideraron leves a moderados.

 

Otra en 2013, titulada "Té verde y Té negro para la prevención primaria de enfermedades cardiovasculares", en la que concluye:

 

Hasta la fecha, hay muy pocos estudios a largo plazo que examinen el té verde o el té negro para la prevención primaria de las enfermedades cardiovasculares (EC). Las pruebas limitadas indican que el té tiene efectos favorables sobre los factores de riesgo de EC, aunque debido al número pequeño de ensayos que contribuyen a cada análisis, los resultados deben tratarse con cuidado, y se necesitan ensayos adicionales de alta calidad con seguimientos a más largo plazo para confirmar estos datos.

 

Y otra en 2009, titulada “Té verde (Camellia Sinensis) para la prevención del cáncer”, en la que concluye:

 

Las pruebas con respecto al consumo de té verde para la prevención del cáncer son insuficientes y contradictorias y, por lo tanto, no se puede hacer recomendaciones sólidas al respecto. Los resultados de esta revisión, incluidas las tendencias de sus asociaciones, se deben interpretar con cautela y su generalización es cuestionable, ya que la mayoría de los estudios incluidos se realizaron en Asia (n = 47) donde el consumo de té es mayor. La ingesta de té verde aconsejable es de tres a cinco tazas por día (hasta 1 200 ml/día), lo que proporciona un mínimo de 250 mg/día de catequinas. Si no se excede la cantidad diaria recomendada, los que disfrutan de una taza de té verde deben continuar con el consumo. El té verde parece ser seguro si se consume de forma moderada, regular y habitual.

 

Por otro lado, la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), ha rechazado en sucesivos informes 7,8,9, todas las alegaciones que se han hecho sobre su efecto sobre la salud. Entre ellas, la perdida de peso, el incremento de la oxidación de grasa, el mantenimiento de la glucemia, el mantenimiento normal del colesterol sanguíneo, el mantenimiento de la visión y estado óseo normal, el mantenimiento normal de la presión sanguínea, entre muchos otros. Y por consiguiente, los productos de té verde no pueden publicitarse con dichas alegaciones.

 

Por tanto, y tras todo lo expuesto, parece que el té como bebida, y aun a falta de asegurar algunos de sus efectos, parece que posee más beneficios potenciales que perjuicios; y más si se compara con otras bebidas del mercado (no agua). Por lo que un consumo moderado puede ser una opción recomendable. En cualquier caso, debe de tenerse en cuenta que de forma excepcional, y por condiciones individuales, en algunas personas un consumo excesivo de té verde podría provocar problemas hepáticos 10.

 

Un saludo.

Javier Tenas, Dietista-Nutricionista.

 

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