Fruta

Comparte esta pregunta: 
Cristina

Hola Javier. ¿Cuál es el mejor momento para comer fruta? Es mejor consumirla entre horas o como postre. Además, ¿es necesario utilizar algún tipo de desinfectante para lavarla o es suficiente el agua?. Gracias.

Hola Cristina,

 

La respuesta rápida sería algo así: Come fruta fresca cuando y como quieras. Cualquier momento es bueno.

 

Ahora bien, esta pregunta que me haces proviene de ciertos mitos alimentarios que llevan ya años entre nosotros, y que creo que es oportuno aclarar.

 

 

 

Mito 1: La fruta fermenta en el estómago si se consume tras la comida (como postre)

 

Falso. La fruta no fermenta en el estómago, ya que no se dan las condiciones necesarias para esta fermentación. Principalmente, porque el bajo pH necesario para que actúen las enzimas proteolíticas del estómago, no es el óptimo para las bacterias o levaduras que serían responsables de la fermentación.

 

En cambio, sí puede producirse una fermentación posterior por las bacterias intestinales albergadas en el colon, una vez se ha normalizado el pH. Es un proceso común y normal de la digestión, que se da sobre aquellos carbohidratos que no han sido todavía digeridos y absorbidos, como parte de la fibra dietética. Las bacterias utilizan ésta para producir, entre otros compuestos, butirato para su mantenimiento. Esta fermentación no es algo negativo, si no al contrario, permite mantener la flora que tantos beneficios nos reporta. Además, este proceso ocurre siempre, comiéndola sola o junto a otros alimentos.

 

 

Mito 2: La fruta engorda más si se consume tras las comida (como postre)

 

Falso. La fruta aporta lo mismo, tanto en energía, como en nutrientes, antes o después de la comida. Incluso la absorción de sus azúcares será más progresiva si se consume junto a otros alimentos, provocando una liberación de insulina menor.

 

Se cree que este mito procede de la década de los 70, cuando comenzó a popularizarse en ciertas dietas comer la fruta antes de la comida, no porque engordase más si se comía después, si no por su efecto saciante, que al consumirse antes de la comida permitía rebajar la ingesta posterior.

 

 

Así pues, no te preocupes en que momento incluyes la fruta en tu dieta. Es mucho más importante la cantidad en la que la incorporas, siendo preferible 2 o 3 piezas como mínimo al día. En cualquier caso, si te encuentras en un programa de pérdida de peso, quizá incluirla antes de comer puede ser una buena idea por el efecto saciante, pero únicamente por ello.

 

 

¿CÓMO LAVAR LAS FRUTAS?

 

En relación al lavado con o sin desinfectante, te dejo en primer lugar este enlace donde lo explico de forma más extensa.

 

En la superficie de las frutas y otros vegetales podemos encontrar restos de plaguicidas, bacterias, tierra, etc. por lo que su correcto tratamiento es imprescindible para minimizar riesgos.

 

Desde la AECOSAN recuerdan que la ingesta de frutas/ verduras de piel comestible sin pelar es una situación contemplada en la evaluación de riesgos al consumidor que se realiza de manera previa y obligatoria a la utilización de plaguicidas en alimentos, y en la fijación del correspondiente Límite Máximo de Residuos (LMR). En cualquier caso, pueden eliminarse restos de estos con un buen lavado previo.

 

Este lavado con agua tiene como finalidad eliminar residuos de plaguicidas, suciedades y restos de tierra que pueden aportar al alimento bacterias, virus, parásitos y contaminantes como el plomo. Si están muy sucias, o van dirigidas a población especialmente sensible, pueden sumergirse o emplearse desinfectantes como la lejía de uso alimentario.

 

Normas básicas:

 

  • Aunque se vaya a pelar el producto antes de comerlo, es importante lavar primero la suciedad superficial, para evitar que se trasfieran bacterias al interior con el corte del cuchillo.
  • Frote con un cepillo limpio aquellos vegetales más firmes como los melones o sandías.
  • Seque con papel o una toalla limpia la superficie de los vegetales mojados para reducir aún más las bacterias que podría haber presentes.
  • Si se va a consumir fruta cruda con piel, sobre todo en poblaciones sensibles (embarazadas, ancianos, inmunodeprimidos, etc.) puede utilizarse desinfectantes destinados al uso alimentario. En el caso de utilizarla, se recomienda unas medidas de 4 gotas de lejía por cada litro de agua o 4,5ml (cucharada de postre) por cada 3 litros, y sumergir las frutas y hortalizas en ella durante al menos 10 minutos, tras los cuales se debe realizar un enjuagado abundante en agua potable corriente. En todo caso, el preparado de lejía debe ser especialmente dedicado para ese fin, y constar en la etiqueta como “apta para la desinfección de agua de bebida”.

 

 

Un saludo.

Javier Tenas, Dietista-Nutricionista.

 

 

Pregunta al nutricionista

Este campo no se mostrará de forma pública.

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Todos los campos con * son obligatorios.

Solapas verticales