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¡Hidrátate!, también en invierno.

Las pautas, trucos y consejos dedicados a la correcta hidratación en verano, son casi infinitos, y en parte debido a su importante papel y riesgo asociado a esas fechas. Sin embargo, tampoco debemos descuidarnos durante el invierno, por varios motivos:

 

 

 

 

1. La diuresis aumenta con el frío. Es decir, eliminamos más cantidad de líquido por orina; a pesar que las pérdidas por sudor sean menores.

 

2. El frío disminuye la sensación de sed. Aunque haya una ligera deshidratación, la percibimos peor.

 

3. Las opciones para hidratarse parecen “recortarse”. Las bebidas refrescantes y frías, que pueden consumirse fácilmente y en grandes cantidades en verano, no apetecen tanto durante esta época.

 

En primer lugar, debemos de considerar que la correcta hidratación debe cubrirse a partir de líquidos y alimentos. Por lo que aprovecharnos de la gran cantidad de agua que contienen los vegetales, es imprescindible en cualquier época del año.

Por otro lado, atendiendo a los líquidos; podemos incorporar a la ingesta habitual de agua, aquellos que tradicionalmente son mejor aceptados en temporada de frío, como:

 

Infusiones:

Las infusiones sin azúcar son una opción muy interesante a lo largo de todo el año, pero además, son especialmente bien toleradas cuando bajan las temperaturas.

 

Cafés y leche:

El café y la leche caliente, o la combinación de ambos, son una buena elección tanto fuera de las comidas, como al final de éstas. Procura adicionar la menor cantidad de azúcar posible. Recuerda que la leche posee ya un ligero sabor dulce debido a los azúcares propios que contiene, y la tolerancia al sabor amargo del café se entrena poco a poco. Reduce progresivamente la cantidad de azúcar que adicionas, hasta que no necesites de ella.

 

Caldos y sopas:

Un plato de sopa o caldo caliente, que pueden llegar a ser una opción insoportable en verano, en estos meses se convierten en un plato muy apetecible. Además de ayudarnos a entrar en calor, nos permite incorporar una gran cantidad de líquido. Las opciones son muchas; prueba con estas sugerencias que te dejamos a continuación:

 

Sopa de gambas

 

Sopa parmentier

 

Sopa de nabos

 

Sopa de jamón y col

 

Sopa castellana

 

Sopa juliana con fideos y aguacate

 

Sopa de cebolla

 

Sopa de rape al azafrán

Dietista-Nutricionista

Javier TENAS GONZALVO

 

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