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El Rey de la Barbacoa

A las puertas de la entrada del verano y con las vacaciones por delante, la idea de una barbacoa con los amigos suena estupendamente.

Si quieres convertirte en el Rey de la barbacoa para este verano, no dudes en consultar estos consejos que te damos.

 

La Cantidad:

Antes de comenzar a cocinar debemos de hacernos con el material, que puede ser el mismo día, o en días previos. En cualquier caso, y aunque se conserve congelado, éste debe descongelarse antes de introducirlo en la parrilla.

Cuando cocinamos fuera de casa, los medios de conservación son bastante limitados, por lo que debemos de ajustar muy bien las cantidades al número de comensales para evitar pérdidas.

La cantidad exacta dependerá de tu grupo, pero recuerda no comprar únicamente carne; unas ensaladas que acompañen a la barbacoa, e incluso otros productos a la brasa como vegetales o tostadas pueden ser unas excelentes opciones.

 

El tipo de brasas:

A la hora de hacer las brasas se plantea otro dilema. ¿Troncos grandes, ramas pequeñas, carbón vegetal, carbón mineral o barbacoa de gas o eléctrica?

La opción más sencilla es la de carbón vegetal, ya que una vez calentado, la potencia de calor que desprende es bastante constaste y de duración prolongada. Si por el contrario prefieres utilizar madera, conseguirás un aroma más intenso y característico en la carne, pero es más complicado conseguir una temperatura constante.

En cualquier caso, si deseas utilizar madera, la premisa principal es que esté bien seca, sino será difícil arrancar el fuego. Sin embargo, puedes humedecer muy ligeramente esta madera por fuera para conseguir un mayor aroma.

 

Limpieza de la parrilla:

Una vez que el fuego está encendido, debemos de limpiar la parrilla. Para ello, lo mejor es colocarla encima del fuego o brasas (en caso de que sea carbón), y dejarla ahí durante un rato. Posteriormente se retira, y con un papel limpiamos la superficie. De este modo higienizamos la superficie donde se colocarán los alimentos.

 

Temperatura ideal:

Un punto clave de la barbacoa es la temperatura, que nos interesa que sea alta, sin que haya llama, constante y de una duración prolongada.

Las prisas no son un buen aliado para hacer unas buenas brasas. Si queremos obtener una temperatura alta y constante, pero sin que haya llama, necesitamos comenzar a prepararlo con tiempo, al menos 1 hora antes.

Puedes utilizar un fuelle en el caso de que quieras avivar el fuego para aumentar la temperatura; y si en cambio quieres atenuarlo, echar un poco de sal por encima es una buena solución.

 

La carne:

Para obtener un mejor resultado, es importante atemperar la carne antes de meterla en la brasa. Para ello, sácala unos minutos antes de la nevera, y no la introduzcas a la brasa muy fría.

En el caso de morcillas, chorizos o longanizas, aunque es costumbre pincharlos, si queremos que queden más jugosos, es mejor no hacerlo.

Recuerda que puedes utilizar una gran cantidad de especias y salsas para aderezar estas carnes, forma en la que quedarán más sabrosas.

Y por último, ten en cuenta que los pescados y verduras a la parrilla también están exquisitos. Ofrece a tus invitados algo más que carne para variar la comida.

 

El orden:

La fuerza de la brasa disminuye con el paso del tiempo, y aprovecharemos esto para organizar la carne que cocinemos. En primer lugar introduciremos aquellas piezas finas que se hagan más rápidamente, ya que las piezas gruesas tipo chuletón, pueden quemarse por fuera y quedar crudas en el interior si la temperatura de la brasa es muy alta. Por tanto, las piezas gruesas las incluiremos en segundo lugar.

De este modo también podrán ir comiendo los comensales, mientras se hace el plato principal.

 

Apaga la brasa:

Es importante dejar el fuego bien apagado cuando nos marchemos. Para ello, utiliza sal y/o agua.

 

Dietista-Nutricionista

Javier TENAS GONZALVO

 

Traslada tus dudas y consulta al nutricionista

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