Comparte esta entrada del blog: 

¿DIETAS MILAGRO TRAS LAS NAVIDADES? ¿POR QUÉ NO SE RECOMIENDAN?

Pasadas las Navidades, no son pocas las personas que se suben a la báscula para ver si el exceso de turrones, copas y cantidad de las comidas han pasado factura y nos han dejado un par de kilos de más, y en muchas ocasiones, desgraciadamente así ha sido. Llegados a este punto y con ansia de bajar los kilos ganados, surge la necesidad de hacer una dieta, preferiblemente rápida, efectiva y sin efectos secundarios. En auxilio de nuestra necesidad aparecen la inmensidad de dietas milagro que se encuentran en el mercado, véase dieta de la alcachofa, del grupo sanguíneo, de la luna, etc. Pero cuidado, esto no solo es contraproducente a largo plazo en nuestro peso sino que algunas incluso pueden ser peligrosas. Hoy vamos a dar unas ligeras pinceladas sobre algunas dietas milagro, lo que prometen, el efecto que tienen y como identificarlas.

 

¿Cómo identificar una dieta milagro?

Es importante detectarlas y saber identificarlas por su peligrosidad, muchas de ellas puede provocar problemas a corto y largo plazo como enfermedades cardiovasculares, diabetes, osteoporosis, fallo renal y hepático, y aumentar la probabilidad de padecer varios tipos de cáncer, además de favorecer patrones de alimentación inadecuados y conllevar un gasto económico superior.

Si observas uno o varios de estos puntos, ten cuidado:

  1. Prometen resultados rápidos y asombrosos.
  2. Prohíben el consumo de alimentos o grupos de alimentos.
  3. Apoyan su credibilidad en relatos, historias individuales y sin documentar aunque contradigan opiniones científicas reconocidas.
  4. Se pueden auto-administrar y  llevar a cabo sin necesidad de profesionales sanitarios.
  5. Incluyen o se basan en el consumo de complementos alimenticios.
  6. Contienen listas de alimentos buenos y malos.
  7. Recomendaciones basadas en estudios únicos.
  8. Publicitan su seguridad alegando que es "natural" o se basa en alimentos naturales.

 

Clasificación

Dietas hipocalóricas desequilibradas: en estas se incluyen la dieta de la Clínica Mayo, Dieta “toma la mitad”, Dieta Gourmet, Dieta Cero. Estas dietas provocan un efecto rebote, caracterizado por una rápida ganancia de peso, que se traduce en un aumento de masa grasa y pérdida de masa muscular. Esto obedece a que el metabolismo se adapta a la disminución drástica de la ingestión de energía mediante una disminución del gasto energético. Estos regímenes suelen ser monótonos, además de presentar numerosas deficiencias en nutrientes, sobre todo si se prolongan por largos períodos de tiempo.

Dietas disociativas: Dieta de Hay o Disociada, Régimen de Shelton, Dieta Hollywood, Dieta de Montignac, Antidieta, etc. Se basan en el fundamento de que los alimentos no contribuyen al aumento de peso por sí mismos, sino al consumirse según determinadas combinaciones. No limitan la ingestión de alimentos energéticos sino que pretenden impedir su aprovechamiento como fuente de energía con la disociación. Esta teoría carece de fundamento científico y los resultados obtenidos sólo obedecen a un menor consumo de energía. Además, este tipo de consumo es casi imposible porque no existen alimentos que solamente contengan proteínas o hidratos de carbono.

Dietas excluyentes: se basan en eliminar de la dieta algún nutriente. Estas dietas pueden ser: i) ricas en hidratos de carbono y sin lípidos y proteínas, como la Dieta Dr. Prittikin y la Dieta del Dr. Haas; ii) ricas en proteínas y sin hidratos de carbono: Dieta de Scardale, Dieta de los Astronautas, Dieta de Hollywood y la Dieta de la Proteína Líquida. Producen una sobrecarga renal y hepática muy importante; iii) ricas en grasa: Dieta de Atkins, Dieta de Lutz. Se conocen como dietas cetogénicas. Pueden ser muy peligrosas para la salud, produciendo graves alteraciones en el metabolismo.

Fuente: http://www.aesan.msc.es

 

Problemas para la salud

El seguimiento continuado de ciertas dietas milagro puede provocar a largo plazo o aumentar el riesgo de padecer:

  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Osteoporosis.
  • Diabetes.
  • Fallo renal y hepático.
  • Cambios en el metabolismo que produzcan estados de "resistencia" a la pérdida de peso.
  • Déficit de micronutrientes (vitaminas, minerales, etc.).
  • Desarrollo de trastornos de la conducta alimentaria.
  • Aparición de síntomas asociados como mareos, astenia, caída de cabello, debilidad de uñas.

Fuente: http://www.fesnad.org, http://www.grep-aedn.es

 

Mi recomendación personal es que no te dejes engañar por este tipo de dietas rápidas y milagrosas, la mayoría van a provocar una disminución de peso a costa de tu salud y con escasos resultados a largo plazo. Ponte en manos de un nutricionista que te guíe y asesore en la pérdida de peso y en como mantenerlo.

Autor: Javier Tenas – Nutricionista y Dietista.

Dietista-Nutricionista

Javier TENAS GONZALVO

 

Traslada tus dudas y consulta al nutricionista

Suscríbete a nuestro blog