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¿Alergia o intolerancia alimentaria?

La mayoría de las personas pueden consumir una gran diversidad de alimentos sin inconvenientes, sin embargo, existen otras, que frente a determinados productos pueden desarrollar una respuesta adversa. Aunque ocasionalmente este tipo de problemas se achacan injustamente a “alergias”, hay que tener en cuenta que tan sólo un 1-3% de la población adulta presenta algún tipo de alergia alimentaria, y que para determinarla es necesario realizar las pruebas pertinentes. En el resto de los casos no podemos descartar otro tipo de causas como intoxicaciones, intolerancias o aversiones psicológicas a ciertos alimentos.

Pero, ¿sabemos realmente la diferencia entre alergia e intolerancia alimentaria? Aunque comparten ciertas similitudes en los síntomas que producen, en las alergias, esa respuesta está mediada por nuestro sistema inmunológico, mientras que en las intolerancias es un problema en nuestro metabolismo.

 

Alergia

 

En condiciones normales, el sistema inmunológico de nuestro cuerpo nos protege frente a diferentes componentes externos dañinos. Cuando éste no funciona correctamente, puede identificar como amenazas, algunos componentes que a priori son inocuos (alérgenos), atacándolos con las defensas inmunológicas de nuestro cuerpo y provocando la respuesta que se conoce como alergia. Por lo general, la reacción adversa es de forma inmediata tras el contacto con el alérgeno.

Aunque cualquier alimento o componente del mismo puede crear una reacción alérgica en la persona predispuesta, los alérgenos alimentarios más comunes son la leche de vaca, los crustáceos, el trigo, los huevos, la soja, las frutas y los frutos secos.

 

Intolerancia

 

A pesar de que puede compartir muchos de sus síntomas con la alergia alimentaria, en la intolerancia no interviene el sistema inmunológico. Las intolerancias alimentarias se dan cuando nuestro cuerpo no puede procesar debidamente algún alimento o componente del mismo. A diferencia de las alergias alimentarias, los intolerantes pueden presentar ciertos grados de tolerancia al alimento, y consumirlo en pequeñas cantidades sin que se den síntomas aparentes.

Los alimentos más comúnmente implicados en las intolerancias son la leche y sus derivados, por la intolerancia a la lactosa, un azúcar presente en la misma.

 

 

La intolerancia al gluten o celiaquía, es una reacción adeversa a una proteína presente en algunos cereales como trigo, cebada, centeno, espelta, triticale y avena. Aunque su origen es de base inmunológico, no está mediado por IgE, como ocurre con el resto de alergias alimentarias.

 

 

 

 

Dietista-Nutricionista

Javier TENAS GONZALVO

 

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