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LA CARNE DE PAVO

Junto con la carne de pollo, y conejo, la carne de pavo es quizá una de las más típicas cuando hablamos de dietas. Y es que sin duda, ésta carne se caracteriza por poseer un contenido graso bajo, y menos calorías que el resto.

 

El pavo es originario de la zona de México, a partir de donde fue importado a Europa por los conquistadores españoles. Este animal fue acogido de forma diferente por los distintos países, pasando a ser un alimento propio de las clases altas, o ser un icono en fechas concretas, como en Navidad.

 

El pavo común (Meleagris gallopavo) tiene diferentes razas fruto de multitud de cruces, aunque a groso modo pueden clasificarse en dos grandes grupos; pavo doméstico y pavo salvaje. Mientras que los pavos domésticos presentan un mayor tamaño, los pavos salvajes o silvestres son más pequeños y con una carne más sabrosa.

 

 

EL ALIMENTO

 

El pavo es una de las carnes menos grasas del mercado, y por consiguiente con menor aporte calórico. Esto se debe a que la poca grasa que contiene, no es intramuscular, sino subcutánea, lo que permite retirarla con facilidad junto con la piel.

 

Un pechuga de pavo sin piel, contiene menos de un 3% de grasa, pero cerca de un 30% de proteínas de alto valor biológico, lo que la hace una carne de estupendas características. Por otro lado, los hidratos de carbono son nulos, al igual que la fibra, como ocurre con el resto de las carnes. El compendio de estos nutrientes hacen que su aporte energético ronde entre 100-150 kcal por cada 100g, según la pieza.

 

Por otro lado, se trata de una carne de fácil masticación y digestión, ya que contiene escasas cantidades de colágeno.

 

Sin embargo, no destaca especialmente por su aporte vitamínico o mineral, salvo por unas cantidades medias de vitamina B3, potasio, fósforo y magnesio. La cantidad de B12, comúnmente alta en las carnes, no es muy destacable si se compara con otras, como la de conejo, ternera o caballo.

 

 

EL INGREDIENTE

 

Aunque la carne de pavo es realmente versátil, las preparaciones con las que mejor se le saca partido, y a la vez las más comunes, son al horno, relleno, o a la plancha. Para su relleno pueden utilizarse frutas secas, como pasas, ciruelas o manzana, pan, aceitunas y vegetales varios. Siendo el más famoso, el pavo de Acción de Gracias, el cuál se rellena con cebolla, bacon, pasas, pan de maíz y caldo de pollo, y que viene acompañado con manzana, apio y cebolla, además de puré de patatas, mazorcas de maíz y salsa de arándanos.

 

Generalmente, su carne es muy tierna, aunque también dependerá de la edad el animal. Los ejemplares más jóvenes son aquellos más tiernos.

 

Recuerda que es una carne que perece rápidamente y con facilidad, así que procura consumirlo rápido y conservarlo bien. Para ello, mantenlo siempre en refrigeración o congelación, y dentro del envoltorio original. Si vas a descongelar, procura hacerlo en la nevera, aunque cueste más tiempo.

 

 

¿SABÍAS QUÉ ...

 

... El pavo de Acción de Gracias surgió en 1621, cuando a modo de gratitud por la ayuda prestada por los indígenas, los colonos que llegaron a bordo del Mayflower celebraron una fiesta de agradecimiento para ellos, con el pavo como protagonista?

 

 

RECETAS

 

Brocheta de pavo con higos y manzana

 

Pechuga de pavo con salsa de champiñones

 

Crepes de pavo con piña