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¿Son eficaces las dietas de bajo índice glucémico para adelgazar?

Cuando hablamos de perder peso, la cantidad de dietas, productos, pastillas, y aparatos que se pueden citar casi parece interminable. Y es que el tema de la estética es un área muy lucrativa, en la que aparecen mil y una “soluciones”, aunque dentro de las cuáles, muy pocas efectivas a largo plazo.

En el apartado de las dietas, tenemos tanto las que son completamente disparatadas, hasta otras que tienen un cierto respaldo científico detrás, y concretamente, dentro de estas últimas encontramos la dieta del índice glucémico. Por ello, vamos a tratar de analizar si es eficaz o no para perder esos kilos de más.

 

¿Qué es el índice glucémico (IG)?

 

El índice glucémico mide la capacidad de un alimento de modificar el azúcar de la sangre (glucemia), en cantidad y tiempo. Un alimento con un IG alto, elevará más rápidamente la glucemia (azúcar) que un alimento con IG bajo, además de que el primero provoca una mayor liberación de insulina.

 

¿Útil para perder peso?

 

Una de las revisiones más optimistas sobre el tema fue liderada por la Colaboración Cochrane ya en el año 2007.Low glycaemic index or low glycaemic load diets for overweight and obesity”, en la que se concluyó lo siguiente:

 

Las personas con sobrepeso u obesidad que se sometieron a dietas de bajo índice glucémico (LGI) perdieron más peso y tuvieron una mayor mejoría del perfil lipídico que aquellas que llevaron una dieta de alto índice glucémico o convencional con restricción energética. La masa corporal, la masa grasa, el IMC, el colesterol total y LDL, disminuyeron significativamente más en el grupo LGI.

 

En los estudios que se comparó una ingesta “ad libitum” de dietas LGI con dietas convencionales de restricción energética y bajas en grasa, los participantes respondieron mejor a la dieta LGI, a pesar de que podían comer tanto como desearan.

 

Por consiguiente, disminuir la carga glucémica parece ser un método efectivo para promover la pérdida de peso y mejorar el perfil lipídico, y puede incorporarse de forma sencilla a los hábitos de vida del paciente.

 

Sin embargo, las investigaciones con un mayor seguimiento posterior determinarán si la mejora continúa a largo plazo y mejora definitivamente de la calidad de vida.

 

A pesar de ello, en la actualidad, y tras aumentar el número de estudios sobre este tipo de dietas, las conclusiones de las revisiones más recientes son algo más cautelosas, e incluso no encuentran beneficios.

 

En 2011, la revisión “The application of the glycemic index and glycemic load in weight loss: A review of the clinical evidence”, concluyó que:

 

Mientras que unos pocos estudios encontraron pérdidas de peso significativamente mayores para las dietas de bajo índice glucémico, muchos otros no mostraron una tendencia que favoreciese a este tipo de dietas. Se necesitan más estudios controlados de larga duración que no solo se focalicen en la pérdida de peso, sino también en su mantenimiento y la composición corporal.

 

En 2015, se publicó en el British Journal of Nutrition, “The effect of macronutrients on glycaemic control: a systematic review of dietary randomised controlled trials in overweight and obese adults with type 2 diabetes in which there was no difference in weight loss between treatment groups”, concluyendo:

 

Actualmente no existe evidencia para sugerir que una dieta particular sea superior para el tratamiento de pacientes con sobrepeso u obesidad y Diabetes tipo 2. Aunque la dieta mediterránea, vegana y de bajo índice glucémico parecen prometedoras, se necesita más investigación que controle la pérdida de peso y los efectos de los medicamentos para la diabetes en muestras más grandes.

 

En 2016, los Dietistas-nutricionistas americanos publicaron su posicionamiento en un documento de revisión titulado "Interventions for the Treatment of Overweight and Obesity in Adults", en el que se concluía:

 

Las dietas de bajo índice glucémico no son eficaces si no se combinan con una restricción calórica.

 

En 2017, se publicó en NutrientsEffects of Popular Diets without Specific Calorie Targets on Weight Loss Outcomes: Systematic Review of Findings from Clinical Trials”, concluyendo:

 

Existe una limitada evidencia que soporte el uso de la dieta de bajo índice glucémico para provocar cambios clínicamente significativos en el peso a corto y largo plazo, entendiéndose éste como una reducción igual o mayor del 5% del peso. Los estudios con dietas de bajo índice glucémico obtienen pérdidas de peso entre el 4% y 4,3%.

 

Y por último, también en 2017, Cochrane ha vuelto a publicar una revisión más actualizada. “Low glycaemic index diets for the prevention of cardiovascular disease”, en la que concluye:

 

No hay pruebas de que exista una diferencia entre la comparación de dietas de alto y bajo índice glucémico sobre el peso.

 

Sin embargo, y a pesar de que su efecto sobre el peso todavía queda un poco en el aire, esto no implica que no sea útil para orientar la calidad de la dieta, siempre desde el uso de un profesional.

Dietista-Nutricionista

Javier TENAS GONZALVO

 

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