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5 cosas que deberías de saber sobre EL PARAGUAYO

El paraguayo (Prunus persica var. Platycarpa) es una especie del género Prunus, el mismo al que pertenecen el melocotón, la nectarina, la platerina o la ciruela. De hecho, el paraguayo procede de una mutación natural del melocotonero, y no de un cruce entre melocotonero y ciruelo, como se creía antiguamente. Esta mutación parece originaria de China, lugar de dónde también es oriundo el melocotonero.

 

Su denominación “persica” surge a raíz de su llegada a la cuenca mediterránea a través de Persia. La civilización romana fue la encargada de acogerlo y extenderlo por el resto de Europa. A pesar de que se cultiva en China desde hace siglos, no fue hasta el siglo XIX cuando llego a EEUU, y hasta finales del siglo XX cuando comenzó a popularizarse. En la actualidad, su cultivo se encuentra disperso en varios países de clima templado.

 

Aunque el paraguayo comparte muchas similitudes con el resto de miembros de su familia, principalmente con el melocotón; se diferencia de éste por su particular forma aplanada o achatada. Sin embargo, mantiene la piel aterciopelada, el sabor, y el aroma similar. Su carne puede ser tanto blanca, compacta y más dulce, como anaranjada, blanda y menos dulce.

 

 

VALORES NUTRICIONALES

 

Para más información nutricional, puedes consultar la sección “El alimento” dentro del siguiente enlace.

 

 

RECOMENDACIONES DE COMPRA Y CONSERVACIÓN

 

A la hora de su compra, se recomienda elegir aquellos ejemplares que:

  • No presenten ningún tipo de golpe, corte o ablandamiento, ya que son alimentos muy perecederos, y se deterioran con facilidad.
  • El color no es el mejor indicativo en este caso, ya que puedes encontrar variedades más verdosas que tienen ya un buen punto de maduración.
  • El olor debe ser aromático y dulzón.

 

Por otro lado, su conservación en casa debe realizarse en frigorífico si están maduros, ya que se conservarán mejor; de otro modo, pueden mantenerse a temperatura ambiente hasta que alcancen el punto de sazón.

 

 

RECOMENDACIONES DE CONSUMO

 

El paraguayo, al igual que el melocotón o la nectarina, suelen consumirse en fresco. Esta es la mejor forma de apreciar sus matices de aroma y sabor, que por qué no decirlo, son exquisitos. Sin embargo, su sabor dulce también es muy popular a la hora de elaborar tartas, bizcochos, helados, compotas o mermeladas.

 

 

¿SABÍAS QUÉ ...

 

... 200 gramos de paraguayo te aportan alrededor de un 20% de las necesidades diarias de vitamina C para un adulto?

 

 

RECETAS

 

La carne de paraguayo tiene una consistencia, aroma y sabor similar a la del melocotón, por lo que en la mayoría de los casos, las recetas de uno son intercambiables con las de otro.

 

Mousse helado de naranja y melocotón

 

Si estas buscando un postre frío y refrescante para este verano, no dejes de probar este mousse helado, que combina el intenso aroma y dulzura del  melocotón/paraguayo, con el toque cítrico de la naranja.

 

Pechuga de pollo rellena de melocotón

 

Las frutas y vegetales pueden usarse como relleno para distintas carnes con el fin, no solo de dar un sabor diferente, sino también de aportar jugosidad. Este es el caso de esta pechuga rellena de melocotón/paraguayo, cebolla y nueces.

 

Galletas de melocotón

 

¿Tienes unos cuantos melocotones/paraguayos a punto de pasarse y nos sabes que hacer con ellos? Aprovéchalos en esta receta de galletas.

 

Panacota de melocotón

 

Un postre algo más sofisticado, si lo que quieres es sorprender a  tus comensales. Seguro que no deja indiferente a nadie.