Comparte este alimento: 

5 cosas que deberías de saber sobre EL PAN

Existen pocos alimentos de uso tan cotidiano y que hayan formado parte tan importante de la historia humana como el pan, ya sea como base de la alimentación, en forma de mito alimentario, o mediante la religión. Sin embargo, no siempre ha sido como lo conocemos hoy en día. En la antigüedad era elaborado en los núcleos familiares, con ausencia de levadura, dando lugar a un pan ácimo, que se obtenía mediante la molienda imperfecta del trigo y juntándolo con agua, para posteriormente secarlo al sol o en las cenizas. Con el paso del tiempo, su elaboración fue direccionándose hacia las panaderías, hasta hacer de él, el producto que conocemos hoy en día.

 

Para encontrar sus orígenes, debemos remontarnos a la prehistoria, cuando se cree que era elaborado con harinas de bellota o de hayucos. A partir de ahí, fue pasando por todas las civilizaciones, siendo los egipcios los que incorporaron levaduras para aportar volumen gracias a la producción de CO2 de los microorganismos. Tiempo después, los romanos extendieron su producción ampliamente, y de aquí empezaron a surgir diferentes tipos de pan según la disponibilidad de cereales de cada zona, como los de cebada o centeno.

 

En relación con su contenido energético y nutricional han surgido multitud de mitos, tanto positivos como negativos, que han llevado a muchas de personas a erradicarlo de la dieta, o por el contrario, a promocionarlo. Siendo objetivos, deberíamos entender el pan como un alimento más, que dentro de un consumo razonable, no aporta ni grandes perjuicios, ni grandes beneficios extra, pero que sin duda, forma parte considerable de la cultura alimentaria española.

 

VALORES NUTRICIONALES

 

 

Para más información nutricional, puedes consultar el siguiente enlace.

 

 

RECOMENDACIONES DE COMPRA Y CONSERVACIÓN

 

A la hora de su compra, poco hay que decir, al tratarse de un alimento diario, la frescura suele estar garantizada.

 

Su conservación en casa:

 

  • Procuraremos guardarlo en un lugar fresco y seco, tapado con una bolsa de papel o tela, de forma que reducimos las pérdidas de agua que provocan el endurecimiento.
  • No se recomienda almacenarlo en bolsas de plástico por su baja permeabilidad, puesto que las pérdidas de agua por transpiración se acumulan en la superficie del pan, favoreciendo el crecimiento de moho y ablandamientos.
  • Si se desea almacenarlo durante más tiempo, pude congelarse; ésta vez envuelto en plástico o papel de aluminio.

 

 

RECOMENDACIONES DE CONSUMO

 

Aunque a lo largo de la historia ha servido como alimento básico e indispensable para alimentarse, en la actualidad, su consumo va más dirigido al "acompañamiento" que al sustento principal. Eso no quita para que no sea un alimento muy común en nuestra alimentación, de hecho, es uno de los pocos que se incorpora en la mayoría de las tomas del día. Hecho favorecido por las distintas derivaciones que existen de la típica barra; a ejemplo, el pan tostado o biscotes, el pan de molde, pan rallado, etc.

 

En ocasiones, ésta condición de "acompañamiento" ha sido utilizado de forma más o menos acertada para eliminarlo de las dietas. Al no formar parte del plato principal en si, para muchas personas resulta más fácil desterrarlo de su alimentación, y reducir las calorías sin comprometer otro tipo de alimentos.

 

 

¿SABÍAS QUE...

 

... Los biscotes o pan tostado tienen mayor contenido energético que el pan normal al disminuir su porcentaje de agua?

 

... El pan era tan importante para lo egipcios que se consideraba una moneda para pagar los jornales?

 

... En la Edad Media ante la escasez de trigo, sólo las clases ricas podían comer pan blanco, mientras que el resto de la población se servía de pan negro de cebada, centeno o avena?

 

 

RECETAS

 

 

Empanada de caballa con manzana

 

Salmón con costra de pan

 

Rodaballo con migas de pan de cereales

 

Setas empanadas